San Alberto de Sicilia nació entre los años de 1250-1257 en Trapani una ciudad en la punta oeste de la Isla de Sicilia. Después de completar sus estudios en el monasterio de los Carmelitas, entro al noviciado y profesó para sacerdote a la edad de 18 anos. Probablemente fue ordenado sacerdote en Trapani y continuó en el monasterio como maestro. Sus enseñanzas tuvieron buen
éxito y aunque escribió poco es venerado por los Carmelitas en todo el mundo como el Patrón de las Escuelas de los Carmelitas.
Después de varios años como maestro, fue puesto en un apostolado entre la gente de Sicilia como sacerdote mendicante. En ese tiempo lost sacerdotes fueron una parte vital de la educación de la gente de Sicilia. Fue reconocido como un hombre de Dios y convirtió a muchos, al cristianismo especialmente la población judía de Sicilia y fue instrumento de muchos milagros.
Alrededor del año 1275, fue elegido Provincial del Convento de los Carmelitas de Sicilia y a pesar del mucho trabajo administrativo, el continuó su apostolado Sacerdotal. La más grande maravilla atribuida a su intercesión pasa en el año 1301. En aquel tiempo la ciudad de Messina estaba sitiada por Roberto El Duque de Calabria. La ciudad estaba rodeada y el puerto bloqueado, y había enfermedad y hambre en la ciudad. Durante este tiempo Alberto viviá en Messina, ciudad que habiá escogido como su residencia provincial. Los gobernanes de la ciudad, desesperados, fueron al monasterio para pedir la ayuda de Alberto para salvar a la gente de Messina. Él prometió sus oraciones y pidió a los gobernantes y a la gente que participaran en su misa para pedir a Dios por su intercesión. Tan pronto termino la celebración de esa misa especial, un vigía de la ciudad diviso tres barcos que habían pasado el bloqueo y atracaron en Manertino, el puerto de Messina. Los barcos estaban cargados de grano. Los habitantes de Messina se salvaron de morir de hambre, y la ciudad quedo libre. La gente atribuye este hecho insólito a la intercesión de San Alberto. En 1629 la gente de Messina, en agradecimiento, construyó y dedicó la puerta de la ciudad en memoria de San Alberto.
Después de muchos años como Provincial finalmente se jubiló en un pequeño monasterio y en solemne procesión llevaron su cuerpo a la Iglesia de los Carmelitas en la ciudad. Entonces el Rey de Sicilia y el Arzobispo de Messina, llevaron el cuerpo del santo a la Catedral donde se celebró una Misa Fúnebre. El Clero y la gente de Messina immediatamente lo declararon santo y continuaron venerándolo así. En mayo 31, 1476, Papa Sixto IV canonizó a Alberto de Trapani como santo de la Iglesia.
En nuestro tiempo esta considerado como un ejemplo del Sacerdote Apostólico que predica a cristianos y no cristianos por igual.
Su cuerpo reposa en la Iglesia de los Carmelitas en Trapani, donde es venerado especialmente como patrón de lo que sufren fiebres. Su día festivo se celebra con gran ceremonia el 7 de agosto.
Historia de San Alberto de Trapani
